[Cual alma en pena me paseo por las calles, oliendo a lluvia y a frío, con un piti en una mano, la otra en mi vacío bolsillo.]
Un día que haya llovido y que quede en el aire ese frío. Y esa oscuridad tan tierna que en mi alma reina. Y esperar a que la luna asome entre las nubes grises de canción.
El frío es poesía.
A la luz de una farola, la cerveza es tan fría y nos congela el corazón. No me acordaba del frío. No me acordaba de como se siente noviembre. Sí de noviembre, pero no de como se sentía.
Ahora entiendo por qué el verano añoraba la inspiración.
El verano es velocidad. Calor.
El invierno es frío, oscuridad, paseos sola y poesía.
Las manos frías por debajo de la ropa, la música impregnada de recuerdos, la sombra de las nubes, los cristales fríos y empañados, tras los que se oye la lluvia.
El calor del sofá y las mantas, el humo con olor a castañas, el chocolate caliente, el vapor en el espejo, el agua caliente sobre la fría piel, las noches interminables, los amaneceres fríos, el sol de por la mañana, la libertad del viento.
El frío es poesía.
A la luz de una farola, la cerveza es tan fría y nos congela el corazón. No me acordaba del frío. No me acordaba de como se siente noviembre. Sí de noviembre, pero no de como se sentía.
Ahora entiendo por qué el verano añoraba la inspiración.
El verano es velocidad. Calor.
El invierno es frío, oscuridad, paseos sola y poesía.
Las manos frías por debajo de la ropa, la música impregnada de recuerdos, la sombra de las nubes, los cristales fríos y empañados, tras los que se oye la lluvia.
El calor del sofá y las mantas, el humo con olor a castañas, el chocolate caliente, el vapor en el espejo, el agua caliente sobre la fría piel, las noches interminables, los amaneceres fríos, el sol de por la mañana, la libertad del viento.
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